Botafogo elimina a Palmeiras y avanza a cuartos con drama y VAR incluido

Los octavos de final de la Copa Libertadores comenzaron con emoción y sorpresas, y uno de los grandes protagonistas fue Botafogo. El equipo carioca, que en fase de grupos había mostrado un rendimiento irregular, logró imponerse ante Palmeiras en una serie cargada de tensión, goles y una intervención clave del VAR que terminó siendo determinante para el desenlace.
Un inicio firme y un final dramático
Botafogo llegó al partido de vuelta con una mínima ventaja tras haber ganado 2-1 en la ida, lo que le daba cierto margen frente a un rival tan fuerte como el Palmeiras de Abel Ferreira. En Río, el equipo había mostrado carácter, pero aún quedaba la parte más difícil: mantener la ventaja en un escenario tan exigente como el Allianz Parque.
Y durante buena parte del encuentro de vuelta, parecía que lo lograrían sin sobresaltos. En el segundo tiempo, a los 20 minutos, Botafogo ganaba 2-0 con goles de Igor Jesús y Jefferson Savarino, lo que dejaba la serie 4-1 a su favor en el global. Todo apuntaba a una clasificación tranquila, pero el fútbol sudamericano nunca deja de sorprender.
La reacción de Palmeiras y el fantasma del Brasileirao
Con el tiempo en contra, Palmeiras despertó y comenzó una remontada que recordó lo ocurrido en el último Brasileirao, cuando le arrebató el título al Fogao tras descontar 15 puntos en la tabla. A los 86 minutos, Rony descontó para el Verdao y, apenas cuatro minutos después, José López anotó el segundo, igualando la serie 4-4 en el global y llevando el duelo a un punto límite.
La locura se apoderó del estadio. Palmeiras iba con todo por el gol que le diera la clasificación y lo consiguió en una jugada caótica dentro del área, donde tras varios rebotes, Gustavo Gómez empujó la pelota al fondo del arco. El estadio explotó, los jugadores celebraban y los hinchas se ilusionaban con una remontada histórica.
El VAR y la intervención salvadora de Tello
Sin embargo, cuando todo parecía definido, apareció el VAR para cambiar la historia. El árbitro argentino Facundo Tello fue llamado por el sistema de videoarbitraje, comandado por Silvio Trucco, para revisar una posible mano en la jugada previa al gol. Se trataba de una acción en la que el balón había rozado el brazo de Gustavo Gómez antes de concretar el tanto.
Tras revisar detenidamente la repetición, Tello tomó la decisión de anular el gol por mano del defensor paraguayo. Aunque la pelota no cambió claramente de dirección ni fue una mano intencional, la norma es clara: si el balón impacta en la mano de un jugador que termina anotando, el gol debe invalidarse, sin importar la intención o la relevancia del contacto.
Botafogo hace historia y sueña en grande
Con esa decisión, Botafogo respiró aliviado y aguantó los últimos minutos con todo lo que tenía. El pitazo final decretó la clasificación del equipo carioca a los cuartos de final, en una serie que quedará en la memoria de sus hinchas. No solo por eliminar a un gigante como Palmeiras, sino por la forma épica en que lo logró, con sufrimiento, personalidad y algo de ayuda tecnológica.
Además, este avance cobra aún más relevancia si se considera que Botafogo recientemente invirtió 20 millones de dólares en el fichaje del argentino Thiago Almada desde el Atlanta United, demostrando su intención de competir a lo grande en el continente.
Con este resultado, el Fogao se mete entre los ocho mejores de América y sueña con volver a ser protagonista de la Copa Libertadores, un torneo que siempre guarda espacio para las gestas inolvidables.